Pues bien, la semana pasada les platiqué acerca del comandante, aquel que informó a los Lengyel sobre las atrocidades que los alemanes estaban provocando.
En esta ocasión, Olga tiene enfermo a su papá y a su padrino, ambos está hospitalizados en el hospital que dignamente dirige su esposo. A su papá lo operaron de los riñones y está en espera de que se le practique otra operación (no he vivido eso de las operaciones, pero dicen que es muy doloroso), de cualquier manera tienen hay esperanzas de que su papá se mejore. En cuanto a su padrino, él fue un estudioso, dedicó gran parte de su vida a estudiar enfermedades relacionadas con el estómago y con el cáncer, irónicamente, está enfermo de cáncer, y él no tiene esperanzas de recuperación, pues su cáncer está muy avanzado. No saben cuánto tiempo esté acompañando a los familiares y amigos, tal vez algunas semanas, o quizá uno o dos meses.
Bueno, su papá está bien cuidado, ya que recibe atención de la Hermana Esther, ella labora en la Orden de las Trabajadoras Sociales de Dios, pero a diario visita a su papá. Siempre están en espera de noticias, ya que la Hermana Esther ahora está trabajando para los alemanes, pues ahora en vez de institución de beneficencia, los alemanes la tomaron como institución de hospedaje para ellos (¡Qué crueles!).
En los periódicos solo se leían reportes del "glorioso ejército alemán", y en estos se publicaban las órdenes que hacían las autoridades alemanas a las demás personas. La Hermana sabía muchas cosas que los alemanes estaban haciendo, hasta de lo que no se publicaba en los periódicos, se enteraba. Las radio difusoras son fueron cerradas por las autoridades, principalmente aquellas que eran de gente hebrea o cristiana, ya que no querían que se dieran malas noticias de las autoridades para con los gobiernos. Además, cerraban sus negocios, incluso decomisaban bienes, hasta dejarlos en la calle.
Se hicieron algunas normas, como el que los hebreos tenían que portar la estrella de David en las vestiduras, sin importar que fuese joven o viejo, no se les permitía hacer uso de los autobuses o taxi, es más, solo se les otorgaba un corto período de tiempo para salir a a la calle a realizar sus compras en una tienda que el ejército había designado para tal propósito. No se les permitía salir de 8 de la noche a 7 de la mañana, porque si se les ocurría salir a la calle, los mataban sin antes preguntar el motivo de su salida. ¡Sí que los privaban de su libertad!
Todo era horrible, había un ambiente tenso en esos momentos, la maldad de los alemanes se salía de control, su crueldad no respetaba edades. Los alemanes violaban a las estudiantes cuando se dirigían a sus casas, a las señoras y señoritas que salían de la Iglesia, a las señoras que salían de compras, no les importaba el lugar, ni las personas con que estuviesen, sus fechorías las hacían en las tiendas, en los lugares de trabajo de las señoras, incluso invadían la privacidad de los hogares, enfrente de sus esposos, de sus padres.
Olga nos cuenta sobre una pareja que vendía flores, esta pareja llevaba flores al hospital, la señora llevaba 7 meses de gestación, y ¿saben qué le pasó? ¡La mataron, y a su esposo también! Les cuento como estuvo la situación: Un día como muchos otros, se dirigían a la ciudad, pues se trasladaban en su carreta a otro "municipio", esa era su manera de sostenerse, y se encontraron con soldados alemanes, que los detuvieron. Estos soldados trataron de abusar de la señora, pero el esposo, como cualquier otro esposo lo haría, salió en defensa. Simplemente por el hecho de defender a su esposa, lo mataron. Pero después de mancillar a la señora, también la mataron. A todo el que se opusiera lo mataban, fuese el esposo, el padre o fuese la persona que fuese.
La familia Lengyel, tenía otro amigo, el Dr. Hajnal. Este amigo les dijo que diariamente llegaban a su hospital mujeres, jóvenes y niñas en estado deplorable. no tenían compasión de nadie. Este Dr., además, les contó sobre el jefe de estación, quién encontrándose en su casa, fue agredido por los militares alemanes, como no quiso abrir la puerta, la derrumbaron y 21 hombres violaron a su esposa y sus 4 hijas (lo más cruel que he oído y leído en mi vida, fue que no se compadecieron ni de la niña de 9 meses de nacida, quien falleció instantáneamente), sus hijas más pequeñas (de 5 y 8 años) fallecieron en la ambulancia camino al hospital, las únicas que llegaron con vida fueron la esposa y la hija mayor, de cualquier manera es doloroso ver que agreden a tu familia y que matan a alguno de los integrantes.
En una ocasión, un Obispo hizo un llamado a la población, para decirles que tenían que unirse, ya que "la unión hace la fuerza" y que todos los húngaros de la religión que profesasen eran hermanos y como tal debían unirse y apoyarse para poder vencer al "enemigo", pues había húngaros que estaban adoptando ideas alemanas y entregaban a sus compatriotas al ejército alemán. Más tarde, el obispo fue desaparecido, pues ya jamás nadie volvió a saber de él.
Creo que este reporte, es una historia de puros casos, es por eso que les contaré otro caso.
El doctor S.M., un día llegó a comer a la casa de los Lengyel, a lo que atendieron de la mejor manera al doctor por tratarse de un gran amigo de la familia, él era de origen húngaro. Los Lengyel en esa ocasión prepararon pescado (muy delicioso por cierto), al ver el pescado servido en su plato, el doctor S.M. tuvo una reacción extraña, tomó un color pálido y sudaba frío, para esto, los Lengyel lo sacaron del comedor, pensando que era un ataque, cuando lo tranquilizaron lo convencieron de explicar tal actitud. El doctor S.M. les platicó que se le pidió a él y a su ejército que sacaran a todos los hebreos que vivía en una aldea cerca del Río Danubio para después llevarlos al borde del Río, y cumplieron las órdenes. Como era una temporada invernal, el agua estaba hecha hielo, entonces situaron a los hebreos en el hielo, obligándoles a desnudarse, como en los demás casos, sin importar que fuese hombre o mujer, joven o anciano, pues ¡había mujeres con bebes recién nacidos! ¿Y saben que les hicieron? Pues miren no se conformaron con dejarlos desnudos sobre el hielo, sino que ¡los mataron con ametralladoras! Todos los cuerpos se fueron al río. Lo peor de todo fue que cuando las amas de casa compraban pescado y llegaban a su casa a limpiarlo, encontraban restos de seres humanos en los estómagos de los pescados, y a veces miembros pequeños de niños. ¡Imagínense lo nauseabundo que ha de haber sido eso!
Claro, esto no es para que dejen de comer pescado, pues ya no ocurren estas situaciones (eso espero). Y pues a mi parecer, estamos viviendo en tiempos similares, claro, no exactamente por el gobierno, sino por la inseguridad que se está viviendo en el país, por esas personas sin valores que les gusta ganarse la vida fácil a costa de los demás, ya no quieren que les cueste nada, lo peor de todo es que no aprovechan las cosas, pues en la mayoría de los casos tiran el dinero en vicios que son vanos, que acaban rápidamente con la vida. Por eso digo: esto marcha mal, vivimos rodeados de gente mala, pero sé que algún día esto se terminará.
Zuriel Valencia
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